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domingo, 24 de septiembre de 2017

Lo hizo

Pues sí... finalmente, la "Malquerida" me dio una alegría este fin de semana regresando de la final del Derby Costa del Sol. No hizo un puesto destacado y llegó al segundo día, pero teniendo en cuenta que de 748 encestadas en estos momentos, a mediodía de segundo día, sólo han llegado 211... pues no está nada mal para una paloma de mercadillo... je,je,je,je,je. Ahora habrá que estar atentos a la subasta para traerla de vuelta a casa. Aunque sólo sea por la historia tan curiosa que tiene, creo que valdrá la pena recuperarla... bueno... y el que su madre sea una sobrina del "Bolt" de Leo Heremans también influye un poco... pa' que negarlo... je,je,je,je

sábado, 16 de septiembre de 2017

Plagiando sin rubor

Tengo que confesarles que, a pesar de echar mis ratos libres escribiendo sobre colombofilia en este blog, no soy demasiado amante de leer artículos sobre nuestra afición. Realmente no es que no me guste leer sobre nuestras aladas... sino que procuro ser bastante selectivo, pues no ando sobrado de tiempo y el poco del que dispongo me gusta aprovecharlo al máximo y no emplearlo en leer obviedades contadas mil veces. En esta búsqueda de la excelencia uno de mis refugios habituales es el blog de Pablo Suárez (Pluma Negra). Aunque quedarse con un único artículo de esta web no es sencillo, hace poco he leído el que les enlazo a continuación, escrito por Fred Bloor sobre cómo preparar una paloma para gran fondo, y me ha parecido una auténtica "obra de arte":


Conocía de Fred Bloor como colombófilo, pero no sabía de su vertiente de escritor y me ha impresionado muy gratamente. Lo único que puedo añadir es que gran parte de lo que se cuenta en este artículo lo he puesto yo en práctica en mi palomar durante años, aunque a mí "la luz" me llegó por medio de otro maestro de la colombofilia, y funciona... joooer que si funciona... je,je,je,je,je...

El Efecto Azor

Una de las cosas a las que he tenido que adaptarme desde que vuelo en Madrid, en relación a lo que sucedía en Canarias, es a la "excesiva" presencia de animales salvajes en el entorno del palomar. Cuando hablo de "animales salvajes" no hablo sólo de rapaces pero sí que son ellas las que con más frecuencia me visitan. Ayer mismo, por ejemplo, al llegar al palomar me encontré con un azor comiéndose una paloma en mi misma puerta y sin preocuparse lo más mínimo de lo que le pudiera suceder. Al verme llegar me miró pero no movió ni un músculo y siguió con su faena. Sólo cuando me acerqué a él arrancó a volar, pero apenas treinta metros, como esperando que me marchara para poder seguir con su "merienda". Viendo que lo mío "iba para largo", al rato decidió volar hacia el pinar donde normalmente tiene su refugio. La paloma que se estaba comiendo no era mía, sino de mi vecino, pues las mías estaban ese día aún encerradas, por lo que se ahorraron el sufrimiento de los ataques pero no el estrés de vivirlo en primera fila. El "efecto azor" es tan grande sobre los animales que él que no lo ha visto no lo podría creer. Como les decía antes, mis palomas se habían limitado a ver las embestidas del azor desde el voladero de mi palomar pero está claro que la "función" no les gustó lo más mínimo. Pasada una hora más o menos desde que el azor se había marchado y viendo que no rondaba por las inmediaciones decidí abrir mi palomar para que salieran a volar un poco... pero ni una paloma se atrevió. Intenté azuzarlas para que salieran y no había manera. Volaban dentro del voladero para todos lados, pero ni una salía al exterior. Al rato me di por vencido. Está claro que no era día para vuelos. Cualquiera que tenga pichones en su palomar sabe que estos prefieren la calle al voladero y el voladero al palomar... pero esa tarde era justamente al contrario. Atravesé el voladero para entrar al palomar y atender a los reproductores y fue digno de ver como según abrí la puerta del palomar todas tiraron como locas para intentar meterse dentro, escapando del voladero. Como pude las dejé de nuevo en el voladero y seguí con mis tareas. Llegada la hora habitual para la comida de los pichones puse el comedero y los llamé a comer. Lo mismo de antes... el que tiene pichones sabe cómo son a la hora de comer... parecen niños, que si los dejas meriendan cuatro veces, pero hoy tampoco era día de comer. Ni uno se acercó al comedero. Entiendo que esto es así porque se sienten indefensos en el momento de comer y ninguno quería bajar la guardia por lo que pudiera pasar. Al rato retiré el comedero casi lleno y sólo un par de ellos se había dejado vencer por el hambre. Hoy tampoco los he querido soltar, por lo que pudiera pasar, pero al menos ya han recuperado el apetito. Creo que esta guerra entre colombófilos y rapaces la tenemos perdida desde el primer minuto, pero también hay que reconocer que, al menos en mi caso, somos nosotros los que nos hemos ido a vivir en medio de su hábitat natural y que ellos se limitan a hacer lo que les dicta su instinto... pero ya podría empezar por las cientos de torcaces que rodean mi palomar... que además están mucho más hermosas que las mías... je,je,je,je

viernes, 15 de septiembre de 2017

La Malquerida

Como les contaba por ahí abajo a principios de este año estuve de visita en la feria de Houten (Holanda). Íbamos con mil planes preparados para esos días y, como suele pasar en estos casos, al final el tiempo se hizo poco y se nos quedaron la mayoría de las cosas sin hacer. Tanto fue así que casi ni llegamos a tiempo de visitar lo que es propiamente la feria. A pesar de tanto corre corre tenía un "capricho" en concreto que quería cumplir y sin el cual no pensaba volverme a casa... je,je,je,je. Había ido con la idea de comprar algunos pichones, de esos que venden los "pequeños" colombófilos de la zona a precios de risa, y ya casi cuando todo estaba a punto de cerrar me pude hacer con algunos de ellos. Para traerlos a España aproveché que el equipo del Derby Costa del Sol estaba allí recogiendo pichones para su derby y "colé" en su camión los míos. La idea era que llegaran a Málaga y desde allí me los reenviaran a Madrid... pero los planes no siempre salen como uno quiere. Estando las palomas en Málaga visitó el derby un colombófilo de Aragón que en breve tenía que pasarse por Madrid. Esta persona se ofreció a traerme los pichones en  mano y así quedamos. Se llevó mis pichones para Aragón a la espera de que viajara a Madrid. Pasadas unas semanas otro cambio de planes... me comenta que finalmente no vendrá a Madrid y que debo recoger los pichones en Calatayud... donde se iba a celebrar la próxima suelta de la Federación Aragonesa. Eso me suponía hacerme 450 Kms. en coche y casi cinco horas de trayecto... pero ya saben que sarna con gusto no pica y ya que me hacía "un favor" pues le dije que sí y así quedó la cosa. El viernes anterior (la suelta de Aragón se realizaba un sábado por la mañana) me llamaron de nuevo desde el Derby Costa del Sol... que no fuera a Calatayud porque el colombófilo aragonés había reenviado mis palomas al derby... sin decirme nada a mí ni avisarme de que no fuera al punto de suelta al día siguiente a recogerlas. Como luchar contra este tipo de cosas y de personas no tiene asunto y sólo sirve para cogerse nervios, simplemente les pedí que me enviaran mis palomas a Madrid lo antes posible, a ver si por fin podía tenerlas en casa. En un par de días las recibí por MRW en Madrid. Ya se pueden imaginar la situación... había pasado más de un mes desde que los había comprado y estaba muy preocupado por ver cómo estaban. Abro la caja y... sorpresa... sólo habían dos palomas donde debían haber tres. Llamo de nuevo al Derby y tras buscar y rebuscar "encuentran" la pichona que faltaba volando con el resto de pichones del derby. La situación tenía ya poco arreglo. Mi idea inicial era aquerenciar estos pichones en mi palomar para competir con ellos en Madrid y si ésta ya estaba volando en Málaga... a lo mejor no habría ningún problema, pero me arriesgaba a que me hubiera salido una pichona "aventurera" y a que decidiera fugarse de mi palomar en cuanto la soltara. En resumen y para no cansarlos, la pichona fue inscrita en el derby y allí ha volado hasta la fecha. Este pasado martes participó en la semifinal, la cual se reveló a posteriori como una suelta durísima... faltan aún en estos momentos unas 500 palomas en una suelta de sólo 260 Kms., y regresó al segundo día, por lo que irá el 23/09 a la final. La "Malquerida", como he bautizado a esta pobrecilla que en sus pocos meses de vida ya ha visitado media Europa, tiene ahora la oportunidad de demostrar, una vez más, que la suerte dentro de nuestra afición siempre es un factor clave. Sería la hostia que esta paloma, que en principio no debería haber volado nada hasta febrero de 2018, me diera una alegría "monetaria" en el Costa del Sol y todo ello fruto de la suma de una serie de coincidencias de lo más inesperadas. El sábado 23 saldremos de dudas... je,je,je,je

La "Malquerida" el día que le asignaron su chip en el Derby Costa del Sol